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domingo, 18 de octubre de 2015

ECO+Curiosidades



Cuando Pedro Mendoza llegó a estas tierras para fundar Buenos Aires, no sabía que estaba enfermo de sífilis. Por otra parte, el creador de la bandera argentina, Manuel Belgrano, también murió de la misma enfermedad que padecía Mendoza. Con el correr del tiempo, se puede afirmar que ellos no se habrían enfermado si hubieran usado preservativo. El profiláctico comenzó a utilizarse en 1880, y en la actualidad es una industria que genera millones de ganancias.

En el año 2011, según las ventas de las empresas productoras de preservativos, estimaban que en Argentina se vendían 180 millones de profilácticos al año (unos 4,5 por persona), el doble que en 1991. Por otra parte, en la actualidad, el 70 por ciento del mercado está controlado por las empresas Prime y Tulipán. En el año 2012, la marca de la flor vendió alrededor de 50 millones de unidades.

“A pesar de que cerró la importación, el negocio creció mucho a partir del 2011 porque muchos países vecinos empezaron a pedir nuestros preservativos, o el caso de España, que por la crisis tuvieron que empezar a importar profilácticos”, dijo a ECOSub21  Felipe Kopelowicz, director de Tulipán. Por otra parte, agregó que “al crecer el negocio, comenzaron a aparecer otras marcas, pero esa competencia nos hizo crecer porque en los comercios nos dieron más espacio para mostrarnos”. En 2013, su compañía fabricó 180 millones de unidades, y facturó 138 millones de pesos.

En 2011, la página web Fortuna realizó una encuesta y demostró que el 65 por ciento de las personas compran profilácticos en kioscos, el 25 por ciento en farmacias, y el 10 por ciento en hipermercados. Además, reveló que Prime apunta a un público cercano a 25 años, mientras que Tulipán se concentra en jóvenes de 16 a 25 años. Por otra parte, un estudio en 2010 de Universal McCann descubrió que entre 2005 y 2010, creció 29,4 por ciento la compra de preservativos en los sectores de nivel socioeconómico bajos.

Rubén Daniel Vino, dedicado a la industria del cine erótico, destaca que en sus películas se usan los preservativos pero que “se gasta mucha plata a la hora de comprarlos. Imagínate que a veces se graban hasta 30 escenas de sexo por día, es mucho el gasto”. Sin embargo, aclara que el problema no pasa por ahí, sino porque “al espectador no le gusta, le cae como un balde de agua fría, ellos quieren realismo. Pero da seguridad, y ese mensaje le llega a los pibes”.

La historia de los preservativos comenzó hace años en Egipto, cuando sus habitantes usaron cubiertas de lino para tener sexo y nos contagiarse el sífilis. Mucho después, en 1861 se empezaron a fabricar con caucho, y a promocionarse en el diario New York Times de Nueva York. Algunas décadas luego, en 1881 comenzaron a producirse con látex. Sin embargo, la gran demanda se dio entre 1980 y 1990 con el descubrimiento del Sida. En ese entonces, Japón desplazó a Estados Unidos como máximo exportador, utilizando los preservativos Kimono, que eran más delgados y mejor lubricados.

En la actualidad, Malasia es el mayor exportador de látex a nivel mundial. Por otra parte, la Global Industry Analysts afirma que para el año 2020, las ventas mundiales de preservativos aumentarán un 46 por ciento, alcanzando los 6.500 millones de dólares anuales. Este negocio cada vez da más placer, tanto a los consumidores como a quiénes lo producen.



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ECO Sub 21
Un blog hecho con ❤ por un grupo de periodista de TEA, Argentina.