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domingo, 15 de noviembre de 2015

Sociedad

Hoy en día, la gran mayoría de los jóvenes espera al fin de semana para poder liberarse de todas sus responsabilidades y finalmente, disfrutar. Es sabido que ese disfrute, para muchos, pasa por alcohol, las fiestas y el descontrol.


"Primero buscamos donde y con quienes hacer previa. Solemos elegir gente que este en la misma que nosotras. Si ponen el alcohol mejor, pero sino compramos un par de botellas. Al boliche no llegamos sobrias nunca" comenta Martina Gonzalez, estudiante de diseño gráfico. Este comportamiento, es la figurita repetida de la noche porteña.  Un fenómeno que se escucha los viernes a la noche y se ve en las botellas vacías  del sábado por la mañana.
Una encuesta de la Fundación DAAT realizada entre chicos de 16 a 22 años dice que el 65% de los jóvenes asegura que beber los desinhibe, les genera una falsa sensación de seguridad y los “entona” para salir.


Según el informe, el 80% de los varones consumen 1.650 cc de alcohol cuando se estima que la ingesta normal promedio permitido por día es de 250 cc. Mientras, el 85% del sector femenino consume 1.250 cc, cuando lo normal serían 125 cc diarios. "Los números son preocupantes, no es que no puedan tomar uno o dos vasos, el problema es que necesitan de cierto comportamiento para pertenecer y divertirse. Ni hablar lo que gastan en bebidas, ropa adecuada y en la entrada al boliche. Se aproxima que en una noche pueden gastar más de $250. Aparte del gasto físico y mental que conlleva beber todos los fines de semana" comenta Constanza Hornos, psicóloga especializada en adolescentes.


De acuerdo con otra encuesta realizada por la Universidad Siglo 21, casi siete de cada 10 argentinos de entre 18 y 60 años (68%) piensan que necesitan del alcohol para conocer a alguien.  Si bien los jóvenes no tienen una conciencia real de la repercusión de esa "ingesta constante",  fueron quienes aceptaron que "aunque sea en dosis pequeñas, el alcohol daña la salud". Mientras que lo de 51 a 60 años no pudieron reconocerlo de la misma manera.


Un 44% de los encuestados bebió varias veces como para llegar a perder el control de la situación. Un poco más los hombres con el (47,2%) que las mujeres (40,6%). Y por supuesto, los jóvenes más que los mayores: 52,4% entre los 18 y 30 años; 48,1% entre los 31 y 40; 39,3% entre los 41 y 50, y 34,3% a partir de los 51 años. Un 36% aseguró que había consumido alcohol hasta el punto de perder el conocimiento, dentro de esta cifra prevalece el sector masculino. La mayoría (87,2%) lo consideró "negativo".


"Gasto más el viernes y el sábado que en el resto de la semana. De movida son $150, entre una botella de algo, taxi y un par de gastos más. Si llego tarde al boliche y pago la entrada, pueden llegar a ser $150 y si no llego a poder "manguear" un trago, tal vez son $50 a $70 más" agrega Martina.

Esto demuestra que el problema reside en la creencia y la costumbre. Si bien no son todos, pero la mayoría de los adolescentes hoy en día creen que para "descontrolar" su vida, necesitan que cada viernes o cada sábado a las tres de la mañana, su cuerpo se encuentre totalmente invadido por alguna sustancia. Ahí se halla una falsa sensación de disidencia, donde el descontrol y el derroche pasan a ser una regla. 
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ECO Sub 21
Un blog hecho con ❤ por un grupo de periodista de TEA, Argentina.